Perdón, de 10 no, de 30. Y es que hoy es el cumpleaños de una persona muy especial para mi, así que aprovechando que es día de publicación quería dedicarle el post de hoy. Además, cumple una edad bastante señalada, ya que son 30 años, cambio de dígito y un número que siempre te hace recapacitar sobre el paso del tiempo.

He hablado en anteriores posts sobre la pareja y también sobre la mía en particular. He vuelto a leer las entradas y me doy cuenta de que sigo pensando lo mismo. Son 12 años desde que empezamos y lo único que ha cambiado es que hemos formado una familia con dos retoños, además de los cambios físicos por el paso del tiempo, pero nos mantenemos igual de guapos, por lo menos ella si.

Hay dos aspectos que valoraría por encima de todos y hablo desde la experiencia, desde mi propia experiencia, ya que cada pareja es un mundo y no podemos comparar la relación de dos personas con otras diferentes. Sin embargo, creo que son aspectos que hemos de tener presente para que la relación perdure.

Y estos son la maduración de la relación y el saber adaptarse a los cambios que suceden. La vida es variable y si ya cuesta hacerse por uno mismo, imagina cuando has de valorar y estar pendiente de otra persona, que encima aprecias. La solución pasa por buscar el equilibrio y saber valorar los puntos importantes de la relación, algo que si eres paciente aprendes con el paso del tiempo. Para ello la comunicación es fundamental.

Pero me gustaría agregar algún punto más en lo que respecta a la vida en pareja y es el saber aprender del prójimo. Por una parte ver lo positivo que tiene nuestro compañero y ponerlo en práctica. Y por otro lado ver lo que no nos agrada para que no lo repitamos.

Creo que Tania y yo cumplimos lo dicho en los párrafos anteriores, por ello me alegra y espero seguir viéndola cumplir años a su lado. Felices 30.

Foto: opami634