Deja que suceda

Deja que suceda

18 agosto, 2020 1 Por marcosedo

El mes de agosto suele ser un mes donde la gente se da un descanso, la mayoría de personas cogen las vacaciones en está época del año y por ello parece ser que hay un parón en general. En mi caso, he decidido este mes de agosto dejar a un lado todo lo que venía haciendo de forma asidua y tan sólo hacer aquello que me apetece, lo que me pide el cuerpo. Incluso decidí la primera quincena del mes, deje de lado todo lo relacionado con el blog y con las redes sociales. Lo bueno es que la automatización, la planificación y el trabajo realizado previamente, ha hecho que parezca que no haya parado en estos ámbitos, pero es con este post con el que vuelvo manos a la obra, tras dos semanas de descanso.

A veces cuesta, pero es muy importante dejar que las cosas sucedan, no intentar entrometerse en lo que nos pueda ocurrir, saber dar un paso atrás y simplemente ser meros observadores. El hecho de decantarnos por la no acción es importante, ya que nos hace ver las cosas desde otro punto de vista, ya que no es lo mismo ser el actor principal que ser el espectador. Muchas veces el hecho de estar involucrado en una acción, hace que no tengamos en cuenta lo que pasa a nuestro alrededor, ponemos toda nuestra atención en nuestros actos y es por ello que se nos escapan muchos detalles, los cuales pasan desapercibidos, sin pena ni gloria.

Sé espectador

Hay que adoptar este papel, ya que de esta forma, estos detalles de los que hablamos, se nos presentan de forma visible y podemos reflexionar sobre ellos. Además, hay mucha información y valor que nos pueden aportar, pero precisamos de tiempo para poder digerirlos. Las vacaciones son un buen momento para ser espectadores de todo lo que sucede, dejar que las cosas vengan como tienen que venir y no preocuparse por nada más.

Esta quincena he sido un espectador de todo lo que sucedía en mi vida y alrededores, lo que me ha hecho darme cuenta de muchas acciones que realizaba y que no me aportaban nada y así poder mejorar y progresar en mi estilo de vida. También he podido apreciar detalles que de forma habitual no tenía presentes y que ahora ya los tendré en cuenta para futuras ocasiones. Date un descanso, observa lo que ocurre y aprende de ello. Ahora es el momento.

Foto: Miguel de Ozarko