Cada vez que paso de centena me alegro un poco más de haber empezado en el mundo del blog, sobretodo por el hecho de mantener una constancia a la hora de escribir. La escritura es algo que todo el mundo debería de hacer más a menudo, ya que como he explicado en diferentes ocasiones te ayuda a ordenar tus ideas y además libera tu mente de pensamientos.

Estoy a punto de cumplir 6 años desde que empecé y más de 100 entradas al año me parece buena cifra, y sino es la que hay. Lo mejor es que si lo pusiera todo en un libro, 800 páginas son un tocho bastante importante.

Ver la progresión desde la entrada número 1 hasta ahora, analizando la forma en la que me comunicaba, hace que te des cuenta de como la constancia da sus frutos, ya que considero que mi expresión ha mejorado. También es curioso observar la diversidad de temas tratados y como cada vez voy estrechando el cerco a temas más especializados, que a la postre me ayudan a conocerme un poco más y saber que es aquello que me importa.

Si algo me falta es intentar recibir más feedback para poder seguir progresando y tener más claro un objetivo. Desde el principio he dicho que el blog era para mi, como un pequeño diario de mis pensamientos, que sin embargo, comparto con la gente por si puede ayudar en algo. Me gustaría que más personas pudieran reflexionar gracias a mis posts, pero tampoco es algo que me quita el sueño, si tiene que llegar ese momento ya vendrá por si solo.

Esta es la entrada 801 para ser exactos, continua el camino y ahora post a post intentar alcanzar las 900. Todavía queda mucho por mejorar, pero si mantengo el ritmo, sé que podré seguir creciendo, lo importante es no parar y más aún, con todo el camino andado.

Foto: Deb Etheredge