La era de Internet ha abierto un amplío abanico de posibilidades para vender lo que sea a quien sea. Todos sabemos que hay diferentes tipos de productos, tangibles e intangibles. Dentro de estos últimos podemos encontrar los servicios, donde habría que diferenciar los que llevan consigo un trabajo físico, frente a los que son trabajos mentales y para finalizar tendríamos los infoproductos, también conocidos como productos digitales.

En estos últimos es donde muchas veces se habla de los vende humos y la verdad es que se vende aire, ya que no hay nada físico que ofrecer. La cuestión pasa por saber si es beneficioso o no.

Este es un tema bastante espinoso, ya que depende muy mucho de la gente consumidora, lo que a uno le puede servir de algo, es posible que a otro no le sirva de nada. Lo que está claro es que todos venden aire, por que se trata de palabras que te pueden tocar más o menos. Es aquí donde habría que diferenciar entre los que venden humo y los que simplemente venden aire; algo muy costoso y que es muy complejo de medir.

Los que venden humo se basan en palabras que ya están contaminadas, el mensaje que ofrecen no es sincero, sino que tienen otras intenciones, normalmente llenar sus bolsillos. En este caso me atrevería a hablar de vendedores de humo, aunque esto solo lo sabe el vendedor en cuestión, ya que como he citado antes, puede ser que el mensaje ayude o no, dependiendo de la gente que lo reciba.

Vender aire es normal, mucha gente que esta en el mundo virtual, no vende cosas físicas, sino ideas, formas de pensar, un método para hacer algo… Y seguro que lo hacen convencidos de que es algo que les sirve y les aporta a sus clientes.

Cada vez se vende más aire y la verdad es que es necesario para vivir, incluso es posible que llegue el día, espero no verlo, en el que vendan el propio aire. Pero cada vez hay más competencia en todos los sectores, por lo que la gente ha de jugar con el ingenio para ganarse la vida.

¿Eres de los que vende aire?
¿Estas seguro que no es humo?

Lo importante es que el aire que vendamos no este contaminado y por lo tanto se convierta en humo. Para ello es primordial que la gente piense que no estemos vendiendo humo, si hay alguien que lo piensa, es posible que tengamos que replantear nuestro intangible para que la gente no se confunda.

Foto: carmen.llorens