Corriendo por el túnel. Aprendizaje

Corriendo por el túnel. Aprendizaje

He comentado en anteriores posts la suerte que tengo de vivir cerca de la naturaleza, de esta forma en menos de 1km me encuentro dentro de ella, abandonando el ruido de la ciudad. Cerca de mi casa pasa lo que se conoce como la «Via Verda», un camino por el que antiguamente iba a pasar el tren de Alcoy a Alicante, pero se realizaron las obras, pero nunca hubo un trayecto, ni los railes llegaron a ponerse. Se ha mantenido la infraestructura de puentes y túneles y es en estos últimos donde ocurre el relato de esta entrada.

Son muchas las veces que he recorrido la Via Verda, ya que es muy cómoda para correr y hacer unos cuantos kilómetros para estirar las piernas. Recuerdo muy bien como al principio el tema de los túneles me costaba un poco, ya que hay algunos largos donde a veces la visibilidad es reducida y por lo tanto es aconsejable llevar alguna luz. Hubo una época en la que me dio por correr a primera hora de la mañana, cuando los túneles no tienen la luz enchufada, ya que esta se enciende a las 6:30, y en muchas ocasiones no llevaba luz, así que algún túnel no lo pude pasar, pero el resto, con un poco de tranquilidad los iba pasando.

Paso el tiempo y poco a poco me decía que debía seguir corriendo, intentando mantener la trayectoria, ya que al principio me paraba e iba caminando, incluso en algunos momentos tocando las paredes para no chocar con ellas. La cuestión es que en la oscuridad, perdemos un poco el sentido de la orientación y el equilibrio, sino prueba a estar a la pata coja con los ojos cerrados. La cuestión es que fui manteniendo el ritmo en cada túnel, primero en los más cortos, pero luego ya no necesito la luz para nada, incluso en los túneles más largos, soy capaz de mantener el ritmo y no necesitar la luz.

El tema es que para mi significo una lección muy importante, ya que fui capaz de sobreponerme a un obstáculo con constancia y siendo consciente que la oscuridad, cuando tienes el luz delante y sabes donde te diriges, no es un impedimento. En una acción tan básica como correr, encontré un gran aprendizaje que desarrollaré en el siguiente post. Así que mantente atento en cada momento de tu vida, porque no sabes donde esta esa lección que te puede hacer reflexionar y seguir aprendiendo.

¿Eres capaz de correr en la oscuridad? ¿Aprendes de las situaciones cotidianas?

Foto: Dani Arroyo

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