Desenmaraña tu vida para sentir la libertad

Cuando empieza un nuevo año, la mayoría de personas llena su mente de pensamientos que van encaminados en la búsqueda de los propósitos que van a ser su motor de este 2024. Pensamos en todo lo que queremos conseguir, nos planificamos, nos sentimos bien por pensar que este va a ser nuestro año, pero a los pocos meses olvidamos los objetivos y vuelve a ocurrir lo sucedido en años anteriores.

Esto es algo que nos ha pasado a todos alguna vez, a unos más que otros, pero la cuestión es que este año voy a cambiar el enfoque y lo comparto por si te interesa. En vez de pensar en todo aquello que quiero, que deseo, que me gustaría alcanzar, voy a irme al otro extremo, voy a centrarme en lo que tengo que abandonar, la cuestión es reconocer todo aquello que me sobra y que necesito deshacerme para de esta forma tener un espacio libre para que pueda tener cabida todo lo que tenga que llegar durante estos 366 días, ya que estamos en año bisiesto.

De momento, lo primero que he abandonado es el alcohol, voy a intentar pasar todo el año sin beber alcohol, puede parecer mucho tiempo y tampoco es que tenga un problema con el alcohol, pero quiere ser más consciente de cada momento y para ello no quiero tener sustancias que afecten mi comportamiento. Aunque he reflexionado la opción de poder incumplir esta promesa y puede ser debido a una fecha señalada donde se requiera de un brindis o que la bebida sea de calidad y me apetezca probarla, también es posible que ambas opciones vayan juntas. Lo importante es no beber porque si, sin ser consciente de ello, llevándote simplemente por la presión social o por el piloto automático.

Otra tema del que quiero desprenderme es de las preocupaciones de terceros, de controlar lo que escapa a mi control y sobre todo no meterme en organizaciones de eventos ni historias. No quiero ser protagonista ni actor principal, quiero ser un simple observador, dejar que las cosas fluyan, no incidir en el devenir de los hechos por mis actos, ya que siempre he estado tentado a hacer, planificar, organizar y este año quiero ponerme en el otro bando y simplemente actuar cuando me apetezca. En este tema lo complicado es saber frenarme y decirme no a mi mismo, además de ser consciente a la hora de reconocer el porque tengo ese impulsos y saber evitarlos para aprender de ellos.

Para terminar quiero dejar de lado el pensar en lo que harían los demás en mi posición o que es lo que haría yo en la suya, algo que parece muy sencillo pero que la mente lo complica. Se trata de no pensar en la gente de mi entorno, es centrarme en mi mismo y todo lo que puedo controlar, ni más ni menos, es saber dejar de pensar en el preciso momento que la mente se va a buscar argumentos de reafirmación de lo que hago o dejo de hacer.

Al final de la contienda, todos estos abandonos sirven para transitar un camino para mi desconocido, ya que siempre me he dejado llevar y caer en los 3 aspectos que he citado antes. La idea es ser yo mismo, estar consciente de lo que vivo y enfocarme en lo que siento y pienso, a partir de aquí ya veré si me expreso o actuó, aunque en principio la idea es que no. La no acción es esencial para dejar que los demás y el entorno sean lo que tienen que ser sin mi presencia.

¿Qué es aquello que quieres dejar? ¿Tienes propósitos de año nuevo?


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Comentarios

Una respuesta a «Desenmaraña tu vida para sentir la libertad»

  1. […] En mi caso me decanto directamente por la no acción. En el anterior post hablaba sobre aquellos aspectos que quiero abandonar, pero es que además hemos de tener en cuenta la importancia de toda esa energía que dejo de usar […]

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