El descanso equilibrado

El descanso equilibrado

Hemos de encontrar el descanso merecido, como explicábamos en el anterior post, la palabra cansancio tenia que ver con el movimiento que se hacia para evitar unos salientes y luego en el ámbito del caminante era cuando este se desviaba para descansar tras una jornada de camino.
La cuestión es que cuando nos encontramos dentro del camino, la idea principal es seguir, no alejarnos de él y siempre que nos desviemos volver a él. Pero cuando nos encontramos fatigados o faltos de interés hemos de saber hacer una pausa y esta viene como consecuencia del esfuerzo realizado. Es por ello que hemos de saber cuando desviarnos del camino para descansar y no hacerlo sin más, por el simple hecho de hacerlo o por que ya llevamos mucho tiempo en el camino, las causas de cada pausa han de estar justificadas y nosotros hemos de ser sabedores que necesitamos ese parón para reponer fuerzas.
Esta claro que la vida puede ser monótona si siempre hacemos lo mismo, por ello de vez en cuando hemos de evaluar el camino que llevamos andado para ver si estamos seguros de que vamos por el correcto, por el que queremos andar. Ya que hay veces que entramos en el modo piloto automático, sin ser conscientes y hacemos las cosas sin más y esto suele suceder con el tema del descanso.
Se habla de que debemos de dormir alrededor de unas 8 horas y que no esta de más hacer una pequeña pausa a lo largo del día, lo que conocemos como siesta, que no exceda los 20 minutos. Pero esto es hablar de forma genérica, cada uno ha de encontrar aquello que mejor se adapte a su forma de vivir y descansar lo necesario, ya que tanto por exceso como por defecto, el descanso es negativo, si duermes mucho, es posible que te sientas más cansado y necesites dormir más, además de que te apetece poco pasar a la acción. Y si duermes poco no recargas las energías necesarias para poder seguir el camino.
El equilibrio vuelve a ser la solución y cada uno ha de descubrir por si mismo cuando es el mejor momento para reconocer el cansancio y hacer la pausa necesaria, para ello hay que experimentar y evaluar como nos sentimos tras cada descanso y que es aquello que más se adapta a nuestro estilo de vida para vivir de forma óptima.
¿Duermes mucho? ¿Te cansas pronto?

Foto: Andi Iglesias Fotografía

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