El presente de los regalos

Los regalos tienen su momento y es que la sorpresa que se obtiene una vez se hace la entrega, es una magia momentánea que hay que saber disfrutar. En las Navidades los regalos forman parte importante de esta fiesta, ya que, sobre todo los niños, siempre tienen en mente estos obsequios, por un lado la ilusión de pensar en todo lo que quieren, en la idea de si les llegarán o no, todo gira en torno en que llegué el día para ver si se hacen realidad sus deseos, una ilusión que acaba impregnando a todo su entorno.

Cuando eres niño esto se vive de otra forma, ya que tienes una felicidad intrínseca por el simple hecho de fantasear con todo lo que pides y que lo vas a tener entre tus manos, una felicidad que dura hasta el momento en el que destapas los regalos, es en ese instante donde aparece el mejor regalo de todos y que es tan efímero que a veces cuesta de valorar. Hay que estar muy presente en el presente que estas viviendo para reconocer el presente que estas obteniendo y no sólo me refiero a lo material sino a todo lo que sientes por dentro. En el caso de los niños es sencillo de observar, ya que sus caras reflejan claramente lo que sienten mientras quitan el papel y ven lo que escondía. Aunque la alegría dura muy poco, ya que enseguida van en busca del próximo regalo y el otro, quieren la novedad, el hecho de volver a sentir lo mismo, esa sorpresa de descubrir que tus deseos se han concedido o que obtienes algo que no esperabas.

Aunque los regalos de Navidad son esperados, por lo que pierden un poco ese aura de sorpresa, lo mismo que los regalos en los cumpleaños o en fechas señaladas donde, sin querer, esperas algo que sabes que va a llegar. Es por ello que regalar cuando nadie se lo espera es lo mejor que se puede hacer, ya que pillas por sorpresa a la gente y la sensación que se obtiene es mágica y única. Además un regalo no siempre ha de ser algo voluminoso o que cueste mucho dinero, que también, pero lo que más sorprende y deja huella es algo que nadie espera, una carta, una experiencia, una petición que se dijo sin más pero que alguien supo escuchar, al final se trata de tener muy en cuenta esos pequeños detalles que al final son los que marcan la diferencia.

Para terminar destacar que el hecho de regalar es una tarea complicada en la que no siempre se acierta, habrá gente más dada a la hora de hacer regalos y que sabe muy bien lo que quiere el otro, ya que si fija en detalles, es muy observadora y además tiene el ímpetu y esa inquietud de querer sorprender a alguien con un regalo. Sin embargo, hemos de tener en cuenta otro factor importante y es que hay gente que es más sencilla de regalar que otra, hay gente que tiene de todo y que pocas cosas le sorprenden, mientras que hay otro tipo que con algo insignificante ya se emociona. Así que los regalos también dependen mucho de quien lo da y quien lo recibe.

Lo que esta claro es que los regalos son momentáneos y la experiencia que se vive en el instante de la entrega es muy corto, así que hay que prestar mucha atención para disfrutar de ese momento. Todo regalo esconde un regalo en sí y es el momento que se crea entre el que da y el que lo recibe.

¿Te gusta regalar, sorprender a la gente? ¿Qué te parecen los regalos? ¿Eres fácil a la hora de que te regalen?


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