La sutileza de la energía y sus consecuencias imperceptibles

A medida que te vas volviendo más sensible te das cuenta que todo parece estar interconectado. Todo ser de este planeta, desde la piedras, hasta los seres humanos tienen una vibración en su cuerpo y esta puede ser vista como energía, lo que sucede es que es tan sutil que es casi imperceptible, por lo que la dejamos de lado y no somos conscientes del poder que tiene sobre nuestro día a día.

La energía invisible, la que no podemos ver con nuestros ojos, mueve el mundo, empezando por la energía del aire, donde es algo que podemos sentir, pero es invisible para nuestros ojos. Otro ejemplo más actual sería la red wifi, ya que gracias a ellas podemos conectarnos a Internet sin necesidad de cables, lo mismo sucede con las llamadas desde el móvil, igual que con el microondas. Al final se trata de energía canalizada de forma invisible, pero que tiene su incidencia en nuestro plano físico, aunque en la mayoría de ocasiones nos seamos capaces de comprender y observar sus consecuencias.

Lo mismo sucede en el plano de los astros, la Tierra gira gracias a una energía, por un lado sobre ella misma y luego sobre el sol, la cuestión es que no es perceptible y por ello parece ser que no la tenemos en cuenta. La Luna también tiene su propia atracción con la Tierra, es por ello que las mareas tienen su propio ciclo en función de la Luna que hay. Pero existe gente sensible que llega a poder reconocer estas energías, las tiene en cuenta en su día a día y este conocimiento le hace comprender sucesos que de otra forma no podría explicar. Es aquí donde podemos observar la unión entre el plano del macrocosmos y el del microcosmos, donde la incidencia de las energias de los astros más grandes, generan sus efectos en los seres humanos y en todos los seres que habitan la Tierra.

Hay una corriente muy fuerte de gente que lleva tiempo expresando esta atracción que existe entre lo que hay fuera de la Tierra y los que habitamos en ella, civilizaciones antiguas ya lo han demostrado, como los mayas y los egipcios, pero desde hace unos años, muchos seres humanos son más conscientes de este hecho. Así que el primer paso reside en conocer dicha información y a partir de ahí se podrá comprender y observar todo lo que conlleva. El problema es que tenemos miles de preocupaciones en nuestra cabeza que nos nublan de este tipo de conocimiento, pero que si logramos descifrar, podremos comprender mucho mejor el porqué de muchas de las situaciones que suceden a nuestro alrededor. Estamos más conectados con todo de lo que pensamos, pero cuesta creerlo, aunque una vez lo experimentas, entonces es cuando empiezas a creer.

¿Sientes esa energía? ¿Crees en lo que digo? ¿Tienes alguna experiencia a destacar?

Foto: Robyn Hooz


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