No hay mal que por bien no venga

No hay mal que por bien no venga

Este refrán podría ser una respuesta al del post anterior, ya que si viene algo malo, siempre viene acompañado de algo bueno, o esto es al menos lo que nos viene a decir la cita que da título al post.

No hay mal que por bien no venga

Volvemos con las etiquetas de mal y bien, y esta seguramente sea la eterna disputa que tengamos dentro de nosotros, donde no nos damos cuenta de que el hecho de ponerle un adjetivo a aquello que vivimos, hace que maquillemos esa situación cuando la pensamos en nuestra mente. De todas formas, es complicado no dejarse llevar por esta categorización, así que en el caso de que lo hagamos, dejemonos llevar por el lado positivo.

Este es de esos refranes que hemos de saber comprender, ya que muchas veces parece como un cumplido o como un argumento para sentirnos mejor después de haber tenido un episodio desagradable en nuestras vidas. No obstante hemos de saber ir un poco más allá, la cuestión no es resignarse y pensar que si ha venido un mal, es porque algo bueno vendrá, sino que hemos de anticiparnos y saber que todo escenario tiene dos opciones y si hemos sido capaces de observar la parte negativa, hemos de hacer el esfuerzo de encontrar el aprendizaje que nos invita a conocer dicha experiencia y sacar el máximo provecho de ella, gracias a esta acción, nuestra percepción cambiará.

Esta cita la usamos mucha veces de forma incorrecta, ya que la expresamos para dar un aliento de ánimo a la persona que esta sufriendo y la decimos sin la intención correcta. Para revertir el significado, después de citar esta frase, hemos de preguntarnos que es lo bueno que podemos sacar de lo vivido, no quedarnos con la esperanza de que algo bueno llegará, como dice otro refrán archiconocido «después de la tormenta siempre llega la calma», lo importante es saber que, siempre se nos presenta la opción de ver lo que nos sucede desde diferentes puntos de vista, por lo que depende de nosotros elegir la perspectiva correcta.

La vida cambia y viviremos toda clase de episodios en nuestra existencia, así que unas veces serán de un signo y otras de otro. Pero si nos mantenemos en el camino del medio, seremos capaces de verlo todo desde la ecuanimidad, donde los adjetivos de bien y mal se difuminan, lo que nos permite ver la esencia de la experiencia vivida y esta es la forma más sencilla de extraer todo el conocimiento que nos ofrecen y poder aprender algo a cada momento que vivamos.

¿Ves los dos lados de cada situación? ¿Qué es bueno y qué es malo?

Foto: Sta. Charmingmade4living

#desmontandorefranes

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