Para las entradas de la semana de hace un año el protagonista principal fue el Zen. En la primera destaco una serie de palabras de esta filosofia que no tienen una traducción propia y reflexiono sobre ellas. Mientras que en la segunda destaco la importancia de pensar y de ser conscientes de que hemos de realizar esta acción.
Palabras del Zen, descubrir nuevos conceptos para recapacitar
Cada filosofia tiene un mensaje que transmitir con un propósito, para ello las palabras utilizadas son de vital importancia, ya que a partir de ahí se forma el significado en la mente del receptor. En esta entrada reflexiono sobre varios términos que no tienen una traducción al castellano, lo que me hace tener que pensar un poco más para poder captar la esencia del concepto en sí y comprender a que se refiere, es como tener que aprender una palabra para poder usarla como se debe. Shikantaza, Mushotoku, Hishiryo y Jijiyu Zanmai, estas son las palabras que doy a conocer, si quieres conocer su significado y la pequeña reflexión que hago sobre ellas, pincha en el título. Si no las conoces no te van a dejar indiferente, ya que aportan una perspectiva nueva, lo que nos hace tener que pensar un poco para poder asimilarla.
El Zen para dar la importancia que merece a la acción de pensar y meditar
En esta entrada empiezo hablando de la IA, ya que parece que la inteligencia artificial nos va a sustituir en muchos ámbitos de la vida y que nos apartará de la capacidad de pensar, pero nada más lejos de la realidad, ya que para hacer uso de ella también tenemos que pensar. La cuestión es que la palabra Zen significa «pensar o meditar» y es algo que hemos de realizar de forma diaria, pero lo importante es ser consciente de ello, es poner el foco en esta acción y así sacar todo el provecho que no aporta. El pensar es fundamental, pero el meditar también, ya que nos ponemos en un estado de pausa, donde dejamos de lado los estímulos externos para centrarnos en todo lo que tenemos en nuestro interior. Esta acción tan simple es más poderosa de lo que pensamos (jeje) y creemos, además, con el paso del tiempo será mucho más necesaria, así que tenemos que empezar a cultivarla desde ya. La meditación nos sitúa en nuestro centro y nos da la oportunidad de enfocarnos en nosotros, lo que nos proporciona un autoconocimiento mayor y que a la postre nos brinda un progreso personal que con el transitar del día a día crece de forma exponencial. Sino llevamos a cabo lo que nos dicta el Zen, es posible que la IA nos pase por encima, lo que nos convertirá en simples seres sin opinión ni razonamiento.

Pensar y meditar es algo que tenemos que hacer de forma diaria, pero hemos de ser conscientes de todo ello para sacar provecho de lo que nos aportan el realizar estas acciones. El Zen es una filosofía que nos ayuda a seguir profundizando en nuestro autoconocimiento, que nos aparta un poco de esta sociedad que va muy deprisa, por lo que tomar una pausa para sentarnos y observar lo que sucede dentro nuestro, pensar y meditar nos hará mucho bien, pero hemos de poner de nuestra parte y lanzarnos a ello.

