Deja que el obstáculo suceda

Deja que el obstáculo suceda

La vida pasa y el hecho de querer incidir o no es un factor clave para el devenir de los acontecimientos, en los posts de la semana de hace un año hablaba sobre este hecho. En la primera entrada reflexiono sobre dejar que las cosas sucedan, mientras que en la segunda hablo sobre el hecho de que a veces somos nosotros quienes nos ponemos la zancadilla. Pincha en cada uno de los títulos si quieres volver a leer el post al completo.

Deja que suceda

Es en el periodo estival, que coincide con las vacaciones, cuando dejamos que las cosas sucedan, nos convertimos en espectadores y dejamos de intentar ser los protagonistas principales de la obra. Hay que descansar y darnos cuenta de todo lo positivo que nos puede aportar el hecho de simplemente observar y no reaccionar a la mínima. Ser consciente de este hecho nos ayuda a darnos cuenta de cantidad de detalles que pasan desapercibidos a lo largo del año. Hemos de ser capaces de alternar nuestra acción con el descanso, es así como valoramos la situación. Hemos de dejar que sucedan las cosas más veces y no alterar el devenir de los hechos, por ello el descanso y la observación son herramientas que hemos de usar.

Tu eres el obstáculo

No sabemos a ciencia cierta nuestra incidencia en como se suceden los acontecimientos, es decir, no podemos saber que hubiera pasado si no hacemos nada, en vez de pasar a la acción. Muchas veces somos nosotros mismos los obstáculos, nos ponemos trampas sin ser conscientes de ello, pensamos que vale la pena hacer algo, en vez de simplemente observar sin más y ver que sucede, aunque esto es algo que cuesta. Nos encontramos con miles de obstáculos a lo largo de nuestra vida, pero solemos ver los inconvenientes cuando vienen desde fuera, y no somos conscientes que nosotros mismos podemos ser el mayor estorbo. Todo lo que sucede lo hace de forma neutra, la cuestión es como nos los tomamos y no hace falta buscar culpables, sino reconocer la causa y aceptarla.

La vida esta en constante cambio y las cosas van sucediendo, la cuestión es cuando buscamos la causa, el culpable, el origen, el porqué de todo y no siempre lo podemos encontrar. Las cosas deben suceder y hemos de dejarlas, además de aceptarlo sin más, es así como se puede vivir de forma más tranquila, pero resulta complicado saber cuando pasar a la acción y cuando no. Es aquí donde hemos de experimentar probando lo contrario a lo que hacemos siempre y así poder evaluar y contrastar resultados.

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