La implosión que se expande

Cada uno tiene su propio big bang en su interior, lo que pasa es que ha de ser consciente de cuando se produce esta implosión. Es posible que ya se haya producido y no te hayas dado cuenta, aunque también es posible que se vaya dar, o incluso que nunca se produzca. En cualquiera de los casos, todas estas implosiones significan pequeños despertares de consciencia, son cambios internos que se producen, y que a veces llegan sin avisar, por ello es recomendable prestar atención a lo que nos sucede dentro para poder reconocerlos.

Lo importante aquí es escuchar a nuestro cuerpo, saber evaluar a cada momento lo que ocurre en nuestro interior, teniendo en cuenta la relación que hay con nuestro entorno y así poder sacar conclusiones que nos hagan aprovechar estos momentos que significan crecimiento interno.

A lo largo de nuestra vida se producen muchas de estas implosiones, lo que ocurre es que muchas pasan desapercibidas y este es el problema, ya que el no darnos cuenta de ellas, son oportunidades que nos estamos perdiendo y que nos indican cual es la forma de avanzar y progresar como seres humanos. Hay otra implosiones que las contenemos, que nos las quedamos para nosotros, en este caso no es positivo ni negativo, pero hemos de saber asimilarlas para aprovechar todo el poder que tienen.

Aunque las implosiones que más impacto tienen son las que se expanden hacia fuera, son esas que la gente de nuestro alrededor también siente, son tan poderosas que ni nosotros mismos podemos contener en nuestro interior y estas son las que de verdad nos hacen crecer. Por un lado nos impactan de forma personal y necesitamos de un tiempo para asimilarlas, pero su onda expansiva es tan ancha que afecta enseguida a la gente más cercana y mientras estamos digiriéndola, tenemos que también hacernos cargo de las consecuencias que tiene en los demás.

Es entonces cuando esta cantidad de estímulos nos hace crecer a la fuerza, ya que no sólo hemos aceptar lo que nos ocurre por dentro, sino que los cambios también se observan fuera, por lo que nos damos cuenta de la magnitud de la implosión. El hecho de reconocer esta implosión, de su fuerza, de todo lo que ha impactado, nos hace empoderarnos y ser conscientes de que hemos de realizar cambios y hacer caso a estas señales tan significativas.

¿Has sentido alguna implosión en tu vida? ¿La has sabido controlar? ¿Se ha expandido más de lo que pensabas?


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