Puenting, salto al vacío

En los posts de la semana de hace un año hablo sobre los saltos al vacío, como hilo conductor. En el primero cuento la experiencia que vivi con el puenting. Mientras que en la segunda comparo esta experiencia con la del año anterior, que fue saltar en paracaídas.

Puenting. La experiencia

Tras haber realizado un salto en paracaídas, me quedaba el puenting y vamos a ver si encontramos algún tipo de experiencia similar. La cuestión es que era algo que me apetecía hacer desde hace tiempo y al final pude cumplirlo. Si quieres conocer todos los detalles del día, pincha en el título. Pero a modo de resumen diré que es una experiencia diferente a la de saltar en paracaídas, es totalmente distinta, a pesar de que ambos se basan en saltar al vacío. Aquí todo esta más concentrado, estas tu solo ante el desafío de saltar y has de pasar a la acción cuando lo desees. Es una experiencia que te hace sentir emociones que de otra forma cuesta vivir, el problema es que son muy escuetas, ya que te quedas con ganas de más, pero es algo muy intenso.

Otro salto al vacío

Otra vez me enfrentaba al hecho de saltar al vacío, pero esta vez estaba solo ante el peligro. En este post cuento las diferencias de ambas experiencias, el puenting y el salto en paracaídas, si pinchas en el título puedes leer todas las discrepancias entre ambas. Los puntos clave a destacar son el tiempo de la experiencia, tanto el antes, el momento en sí como el después. Otro punto es la diferencia de altura. Y por último, las sensaciones que cada una de ellas te hace sentir.

Dos experiencias para disfrutar y vivirlas, aunque un punto importante es el orden en el que las realizas. En mi caso primero salte en paracaídas, así que no sé a ciencia cierta si esto influyo para que estuviera mucho más tranquilo a la hora de saltar desde un puente. Pero creo que es algo a tener en cuenta, aunque al final el orden de factores no altera el producto y has de saber reconocer lo que cada una de ellas te brinda, ya sea antes o después, sin embargo, considero que el orden puede hacer que la segunda no sea tan vivida como la primera y es que sólo hay una primera vez y esta, sea cual sea, siempre tiene ese toque de distinción.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.