El pasillo de la vida por que el que abres y cierras puertas

Para las entradas de la semana de hace un año utilice una metáfora que se puede aplicar muy bien para la vida, y es verla como un hogar, como el interior de tu casa. En la primera me centro en el hecho de saber abrir y cerrar puertas. Mientras que en la segunda comparo el pasillo con nuestro presente. Pincha en los títulos para leer la reflexión al completo.

Abriendo y cerrando puertas para transitar la vida

La vida siempre está en continuo cambio y cada proyecto, cada situación, cada relación, al fin y al cabo, cada momento es como si abriéramos una puerta nueva, es como conocer algo desde cero, ya que no sabemos lo hay detrás, así que hemos de entrar y ver lo que hay en esa habitación. Una vez reconocida es posible que nos salgamos y vayamos en busca de otra puerta, es aquí donde hemos de saber muy bien si esa puerta la queremos mantener abierta o hemos de cerrarla. Aquí es donde radica la importancia de esta reflexión, ya que no podemos centrarnos solo en el hecho de ir abriendo puertas, ya que cerrarlas es igual de interesante para mantener un equilibrio. Si te das cuenta, cuando en casa tenemos todas las puertas abiertas, el aire corre libremente, pero si las cerramos el aire queda estancado, así que la idea es ser consciente sobre las puertas que queremos tener abiertas y las que hemos de saber cerrar.

Transita el pasillo que representa el momento presente

Esta entrada es continuación de la anterior y es que para comprender el mensaje al completo sería interesante leer ambas entradas de forma conjunta, pinchando en el título podrás conocer la entrada al completo. La idea de las puertas la tenemos clara, pero en el hogar para ir de una puerta a otra, es decir, de una habitación a otra, hemos de ir por el pasillo, este trayecto debe de ser tenido en cuenta, ya que no sólo hemos de centrarnos en ir de un lado a otro, sino que ser conscientes del trayecto que nos lleva de un lugar a otro es igual de interesante e importante. El pasillo lo podemos comparar con el presente, con el ahora, con el hecho de ser consciente de que para ir de un lado a otro hay que recorrer un camino y no podemos obviar este tiempo.

Nuestra vida es nuestro hogar y hemos de saber habitarlo, reconociendo todas las habitaciones que hay, sabiendo abrir y cerrar las puertas que corresponde cada vez, pero sobre todo no hemos de olvidar que el pasillo, las escaleras y otras estancias sin puertas, son igual de importantes, ya que forman parte de la casa, de nuestra vida. Cuanto más consciente seamos de todo lo que forma parte de nuestro hogar y lo que nos aporta, más jugo le sacaremos a al vida.


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