Explicar para implicar o viceversa

Explicar para implicar o viceversa

Vamos con dos nuevos conceptos que comparten una parte de su estructura, pero que se diferencian en su principio, de esta forma veremos aquello que las une y que las separa. Para empezar conoceremos la etimologia y definición de cada una de ellas.

Explicar

Su significado es «hacer conocer o comprender una cosa a alguien de manera clara y precisa», «hacer conocer la razón o la causa de cierta cosa».
Y su origen viene del latín explicare, compuesto por ex- (movimiento desde un interior a un exterior) y plicare (hacer pliegues). Lo que significa «desenrollar algo plegado».

Implicar

Este concepto significa «comprometer o involucrar a alguien en un asunto», «hacer participar a alguien en una cosa».
Etimológicamente viene del latín implicare, sus componentes léxicos son in- (hacia dentro) y plicare (doblar, hacer pliegues). En definitiva «envolver en pliegues».

Como vemos ambos términos hablan de pliegues, pero en el primero el movimiento es de dentro hacia fuera, mientras que en el segundo es al revés. Una de las diferencias aparece cuando las nombramos en una frase, ya que explicamos algo a alguien y por otro lado implicamos a alguien en algo. Son diferencias muy sutiles, ya que cuando se trata de explicar empezamos en el qué, mientras que a la hora de implicar lo hacemos en el quien.

Al final necesitamos un algo y un alguien, pero nunca hemos visto estas palabras como antónimos. Y la cuestión es que en su etimología vemos que lo único que les diferencia es el prefijo, que entre ellos son contrarios, pero a la hora de su definición actual, cada palabra se usa en un ámbito distinto.

Aunque si lo reflexionamos de forma profunda parece que el objetivo sea el mismo, ya que ambos conceptos son necesarios para que el que y el quien se lleguen a fusionar. Explicamos algo a alguien para que se implique, es decir, para implicar a alguien en algo necesitamos una explicación. Conocer el origen de las palabras nos hace replantearnos su verdadero significado y de este modo podemos hacer un uso más eficiente y consciente de ellas. Y en este caso se ve claramente, ya que no es lo mismo empezar por la explicación que por la implicación y esto ya marca de forma clara la actitud de cada uno de nosotros.

¿Eres de los que te implicas o te explicas? ¿Explicar para implicar o implicar para explicar?

Foto: –MARCO POLO–

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