La enfermedad del tiempo desaparece con su distorsión

El tiempo fue el protagonista de las entradas de la semana de hace un año, un tema recurrente, pero del que siempre se puede profundizar para conocerlo más a fondo. En la primera hablo sobre la sensación del paso del tiempo. Mientras que en la segunda. Pincha en cada uno de los títulos si quieres volver a leer todo el contenido al completo.

La distorsión del tiempo cuando lo dejas de lado

Una entrada muy curiosa y que seguro que te hace reflexionar, ya que es muy posible que a ti te ocurra lo que cuento en ella. El tiempo es algo que tenemos muy presente en nuestro día a día, aunque la cuestión es que en mi caso se ha distorsionado estos últimos años, ya que no sé medir muy bien su paso, si es poco o mucho, si algo ha sucedido ayer o hace un mes, todo se distorsiona. La causa de este desbarajuste, que no me importa padecer, es el hecho de olvidar el tiempo, de dejarlo de lado, de no tenerlo tan presente en tu día a día, al final lo más significativo es el hecho de que tu sensación del paso del tiempo no coincide con la realidad. Me dejo llevar más por sensaciones, no tengo en cuenta el reloj y el hecho de obviar el tiempo me hace disfrutar más del momento presente, ya que el reloj nos atrapa sin querer y al final hemos de ser consciente que importa el qué y el cómo lo hacemos y no tanto la duración del mismo.

La enfermedad del tiempo

En una sociedad que vive con mucha rapidez, donde las cosas las queremos aquí y ahora, donde no sabemos esperar, el tiempo es el culpable de todo ello, ya que es el que se esconde detrás de todos estos sentimientos, ya que el no aprovecharlo como queremos parece que sea un mal mayor. El tiempo pasa y esto es innegable, la cuestión es como lo aprovechamos cada uno de nosotros, como lo vivimos, como lo disfrutamos, como lo percibimos, el tema es más simple de lo que parece, aunque lo complicado es ponerlo en práctica. Cuanta más atención prestamos al tiempo más se propaga su enfermedad, ya que nos volvemos esclavos de él, lo que nos hace olvidar el resto de aspectos que forman parte de nuestro entorno. Volverse dependiente del tiempo es una enfermedad, a pesar de que hemos de ser conscientes de que vivimos en sociedad y hay que mantener un horario, sobre todo cuando nos relacionamos con otros, pero a partir de aquí la lucha que cada uno tiene con el tiempo es individual y las sensaciones que se experimentan son muy personales. La actitud frente al tiempo es fundamental si queremos que juegue a nuestro favor o por lo menos que no juegue en contra, por ello dejarlo un poco de lado nos ayudará a vivir un poco más el presente y disfrutar de la experiencia que estamos transitando.

El tiempo es un tema del que he hablado en muchos posts a lo largo de estos años, pero siempre hay algún aspecto en el que podemos profundizar para darnos cuenta de su incidencia en nuestra vida, es algo que tenemos interiorizado, pero que no le dedicamos un poco de nuestro tiempo para entenderlo y así poder sacar todo el provecho que nos brinda. Dedica tiempo a pensar sobre el tiempo para conocer tu convivencia con él.


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